<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Juan Carlos Lavarello</title>
	<atom:link href="http://www.juancarloslavarello.com/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://www.juancarloslavarello.com</link>
	<description>Blog oficial del escritor argentino</description>
	<lastBuildDate>Mon, 02 Apr 2012 17:29:49 +0000</lastBuildDate>
	<language>en</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>http://wordpress.org/?v=3.0.2</generator>
		<item>
		<title>LA CRUZADA DE LOS NIÑOS</title>
		<link>http://www.juancarloslavarello.com/2012/04/02/la-cruzada-de-los-ninos/</link>
		<comments>http://www.juancarloslavarello.com/2012/04/02/la-cruzada-de-los-ninos/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 02 Apr 2012 17:29:49 +0000</pubDate>
		<dc:creator>juancarlos</dc:creator>
				<category><![CDATA[Poesía]]></category>
		<category><![CDATA[dolor]]></category>
		<category><![CDATA[guerra]]></category>
		<category><![CDATA[iNVASION]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.juancarloslavarello.com/?p=905</guid>
		<description><![CDATA[Fue a luchar Oyendo desde la partida Las campanadas de la Gloria. No oía las recomendaciones Ni la voz de los hombres experimentados. Fue a luchar con la fuerza del viento, Saboreando la Victoria Como un postre anticipado ………………………………… Llegaron, tocaron, creían que vencían; Los vientos helados fueron primero Los que mordieron sus carnes Y [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Fue a luchar</p>
<p>Oyendo desde la partida</p>
<p>Las campanadas de la Gloria.</p>
<p>No oía las recomendaciones</p>
<p>Ni la voz de los hombres experimentados.</p>
<p>Fue a luchar con la fuerza del viento,</p>
<p>Saboreando la Victoria</p>
<p>Como un postre anticipado</p>
<p>…………………………………</p>
<p>Llegaron, tocaron, creían que vencían;</p>
<p>Los vientos helados fueron primero</p>
<p>Los que mordieron sus carnes</p>
<p>Y atravesaron sus pechos.</p>
<p>Los vientos se calentaron con sangre:</p>
<p>La nieve se trocó en metralla,</p>
<p>La alegría fue desconcierto.</p>
<p>La noche envolvió todo,</p>
<p>Ocultó las huídas,</p>
<p>Sepultó a los muertos.</p>
<p>Primero fueron los Gurkas.</p>
<p>Campeones del cuerpo a cuerpo,</p>
<p>De hundir el cuchillo en las entrañas y tirar hacia arriba,</p>
<p>Abriendo el horroroso surco rojo.</p>
<p>Luego los señoritos,</p>
<p>Con las pavorosas armas automáticas</p>
<p>Que enviaron la muerte electrónica</p>
<p>Desde sus miras infrarrojas.</p>
<p>Muerte en la tierra helada.</p>
<p>Muerte en el agua helada.</p>
<p>Luego fue el General Belgrano</p>
<p>-         enorme catafalco –</p>
<p>Horroroso holocausto a qué deidad ignota</p>
<p>De la Guerra.</p>
<p>No basta tirar flores en el mar.</p>
<p>Tampoco el odio tiene su mensura.</p>
<p>Mi hijo deambulaba – ilusionado –</p>
<p>(Ilusión congelada por la muerte)</p>
<p>En esa noche con ruido de motores</p>
<p>Y terribles tambores</p>
<p>Que el Exocet golpeaba en exterminio.</p>
<p>No supo él encontrar la senda del regreso.</p>
<p>Sólo me han entregado su uniforme;</p>
<p>Tiene huellas de sangre y de metralla.</p>
<p>Sólo tengo en mis brazos impotentes</p>
<p>Pero llenos de amor, un uniforme,</p>
<p>Y no sé si será el suyo.</p>
<p>De quien haya sido, tiene la misma historia.</p>
<p>¡Pobre generación de jóvenes inválidos!</p>
<p>No sólo son los brazos y las piernas</p>
<p>Sino los corazones</p>
<p>A los que se les ha ido la esperanza.</p>
<p>Generación de inválidos del alma</p>
<p>Que son como un grito valiente y desgarrado</p>
<p>A nuestra responsabilidad adormecida.</p>
<p>¡Nunca más otra “Cruzada de los Niños”</p>
<p>¡Nunca más, nunca más! ¡Viva la Patria!</p>
<p>San Isidro, 1987</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.juancarloslavarello.com/2012/04/02/la-cruzada-de-los-ninos/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>RAJAMO&#8217; COMO RATAS</title>
		<link>http://www.juancarloslavarello.com/2012/03/21/rajamo-como-ratas/</link>
		<comments>http://www.juancarloslavarello.com/2012/03/21/rajamo-como-ratas/#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 21 Mar 2012 11:39:06 +0000</pubDate>
		<dc:creator>juancarlos</dc:creator>
				<category><![CDATA[Disparates]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.juancarloslavarello.com/?p=901</guid>
		<description><![CDATA[En el recorte del diario podía leerse: “El sábado último, 10 de marzo, cuatro sujetos mataron a un transeúnte para robarle la camiseta de Boca”. EXPLICACIÓN “Teníamo bastante, bastante pasto encima. Veníamo caminando por el costado de la vía desde Bancalari, ¿Viste? Donde está la chimenea que quedó sola como sorete en rincón. Bueno, veníamo… [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>En el recorte del diario podía leerse: “El sábado último, 10 de marzo, cuatro sujetos mataron a un transeúnte para robarle la camiseta de Boca”.</p>
<p>EXPLICACIÓN</p>
<p>“Teníamo bastante, bastante pasto encima. Veníamo caminando por el costado de la vía desde Bancalari, ¿Viste? Donde está la chimenea que quedó sola como sorete en rincón. Bueno, veníamo… y vimo al gil ese con la camiseta de Boca, ¡De boca, nadameno! Yo soy de Boca, el Migue también, pero el Pelado y el Putavieja son de Ríver. Y al verlo, los cuatro dijimo ¡E la nuestra! ¿Por qué? Porque a mí me gusta, amo esa camiseta. E sagrada pamí. Pal Migue no tanto, pero la quiere iguá… En cambio, pal Putavieja y el Pelado, e como un insulto, e. Pero es que no se podía dar otra situación como ésa. Taba anocheciendo. El sol siba a la mierda. La noche se nos venía encima, y algo teníamo que hacer. Cuando yegamo a cruzarno, el Pelado hizo como que trompezaba, y le dio un empujón al pelotudo. Lotro alcanzó a decir ¡pero qué…! Y ahí el Putavieja lo sirvió de una patada en lohuevos. ¡Qué alegría pa éstos que son de River, pegarle a un hincha de Boca. Aynomá les grité: ¡Cuidemén la camiseta.Ta nuevita! les grité. Mientra el boludo quería defenderse, el Migue sacó la navaja, esa que le hizo al gitano, y le quería grabar las iniciale en la jeta. Yo le dije.¡Sangre no, que la manchamo! Ayudemo a lo muchacho, que estaban dándole de lo lindo, meta patada y piña. El boludo parecía desmayado, con lo sojo como hueboduros. ¡Imaginensé dos hinchas de River fajando a un boludo de Boca. Aunque si era de Boca, no era tan boludo. Bueno, entre el Migue y yo le sacamo la camiseta, y les dijimo a lo sotro que estaban sudado como cabayo e calesita ¡Dejesén de joder, nosotro lo ayudamo a ustede, que son de River, porque semo unos cabayero, pero ustede tienen que darno la camiseta, porque é un trofeo panosotro, que semo de Boca. Vamuasé una cosa: Semo cuatro: Dó de Boca, (nosotro) y dó de River (utede). Vamo a revoliá una moneda. Si ustede ganan, la camiseta es pa ustede. Y si ganamo nosotro, é pa nosotro. Y si no, se lleva la camiseta el que lo amasije al boludo.</p>
<p>Se armó un quilombo  que no te cuento. El Migue quería amasijarlo, yo que trataba por todo lo medio de salvarle la vida, porque la verdá el pobre boludo ni enterado estaba de nada, ya que se cagó desmayando al primer golpe, y el Puta y el Pelado querían amasijarlo a patadas. A la final se peleamo entre nosotro, y el Migue dijo: Me llevo la camiseta yo, y ustede se van al carajo, y si alguno me lleva la contra, lo sirvo. ¡Qué vas a serví! le dijo el Puta, que estaba todo sucio de sudor, y de la tierra que tenía,  parecía pintado con mierda. ¿Ah, no? Mirá: dijo el Migue. Levantó el brazo con la navaja, y se la  clavó al boludo en la barriga, haciendo un tajo largo y profundo, que empezó a echar sangre como una canilla abierta, y yo, aprovechando la sorpresa de los de River, y la calentura del momento, le manotié al Migue la camiseta de un tirón, pa que no se ensuciara  más, que bastante sucia estaba ya. ¡Pero estaba nuevita! ¡Nuevita, nuevita! En ese momento, el boludo pegó una sacudida, y vomitó algo que ya no se veía, porque la noche le había dado el raje al sol. En la oscuridad vimo los faro de un auto policial que se acercaba del otro lado del alambrado, por el camino de Nordelta. Rajamo como ratas. El Migue me estuvo buscando varios días. Me quería matá”.</p>
<p>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8211;</p>
<p>General Pacheco, 18 de marzo de 2012   20 hs.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.juancarloslavarello.com/2012/03/21/rajamo-como-ratas/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>&#8221; FANTASMAS DEL ABISMO Y TIERRA FIRME &#8220;</title>
		<link>http://www.juancarloslavarello.com/2012/03/11/fantasmas-del-abismo-y-tierra-firme/</link>
		<comments>http://www.juancarloslavarello.com/2012/03/11/fantasmas-del-abismo-y-tierra-firme/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 12 Mar 2012 00:25:00 +0000</pubDate>
		<dc:creator>juancarlos</dc:creator>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.juancarloslavarello.com/?p=895</guid>
		<description><![CDATA[En unos pocos días más se presentará al público mi último libro de cuentos fantásticos, &#8220;Fantasmas del Abismo y Tierra Firme&#8221; . Se dará toda la información que sea solicitada a los medios de comunicación, prensa televisada, oral y escrita. Por ahora sólo puedo informar a mis lectores que se exhibirá (y estará a la [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>En unos pocos días más se presentará al público mi último libro de cuentos fantásticos, &#8220;Fantasmas del Abismo y Tierra Firme&#8221; . Se dará toda la información que sea solicitada a los medios de comunicación, prensa televisada, oral y escrita. Por ahora sólo puedo informar a mis lectores que se exhibirá (y estará a la venta) en LA FERIA DEL LIBRO 2012, en el stand de la Editorial Dunken. Un abrazo a todos, JUAN CARLOS LAVARELLO.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.juancarloslavarello.com/2012/03/11/fantasmas-del-abismo-y-tierra-firme/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>PRIMER TESTAMENTO</title>
		<link>http://www.juancarloslavarello.com/2012/02/17/primer-testamento-2/</link>
		<comments>http://www.juancarloslavarello.com/2012/02/17/primer-testamento-2/#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 17 Feb 2012 23:18:04 +0000</pubDate>
		<dc:creator>juancarlos</dc:creator>
				<category><![CDATA[Poesía]]></category>
		<category><![CDATA[amor]]></category>
		<category><![CDATA[reflexión]]></category>
		<category><![CDATA[sabiduría]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.juancarloslavarello.com/?p=892</guid>
		<description><![CDATA[No es con la vida. Es conmigo. Tengo que ajustar mis cuentas. Tengo que ver si estoy listo Y dispuesto A morir, definitivamente. Si no me queda nada Pendiente u olvidado; Un amor, un trabajo, Un poema o un cuento Que aparezca de pronto con el grito: “¡No te mueras aún, te falta esto!” Cuando [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>No es con la vida. Es conmigo.<br />
Tengo que ajustar mis cuentas.<br />
Tengo que ver si estoy listo<br />
Y dispuesto<br />
A morir, definitivamente.</p>
<p>Si no me queda nada<br />
Pendiente u olvidado;<br />
Un amor, un trabajo,<br />
Un poema o un cuento<br />
Que aparezca de pronto con el grito:<br />
“¡No te mueras aún, te falta esto!”</p>
<p>Cuando salde mis deudas<br />
De amor y de dinero,<br />
Cuando todos mis pasos<br />
Justifiquen la tierra caminada,<br />
Cuando nada ni nadie<br />
De mí ya necesite,</p>
<p>Entonces, bien tranquilo,<br />
Esperaré la barca,<br />
Y antes de ver la aurora<br />
Apagaré la lámpara.</p>
<p>********* Mi oficina, 14/3/06</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.juancarloslavarello.com/2012/02/17/primer-testamento-2/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>E L   P O Z O</title>
		<link>http://www.juancarloslavarello.com/2012/01/31/e-l-p-o-z-o/</link>
		<comments>http://www.juancarloslavarello.com/2012/01/31/e-l-p-o-z-o/#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 01 Feb 2012 00:15:26 +0000</pubDate>
		<dc:creator>juancarlos</dc:creator>
				<category><![CDATA[Cuento]]></category>
		<category><![CDATA[FANTASMA]]></category>
		<category><![CDATA[muerte]]></category>
		<category><![CDATA[POZO]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.juancarloslavarello.com/?p=887</guid>
		<description><![CDATA[﻿﻿﻿﻿﻿                                                                                                             [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">﻿﻿﻿﻿﻿                                                                                                                                                 A Hernán Rubio</p>
<p style="text-align: justify;">El viejo bebió de un trago su ginebra, y secándose los labios con el dorso de la mano miró hacia arriba, como si buceara en la inspiración o el recuerdo, y comenzó a hablar.</p>
<p style="text-align: justify;">- Mienteráu que usté ha compráu el “campo’el pozo” dijo.</p>
<p style="text-align: justify;">- Sí, efectivamente – respondí – vamos a instalar allí un criadero de pollos.</p>
<p style="text-align: justify;">-               Pero no le conviene hacerlo muy cerca’el pozo. Ese lugar está maldito.</p>
<p style="text-align: justify;">-               ¿Cómo maldito?</p>
<p style="text-align: justify;">El viejo pidió otra ginebra. Repitió el ritual de beberla de un trago, secarse con el dorso de la mano y mirar hacia arriba. Reanudó su charla, pero de manera diferente. Su voz parecía llegar desde lejos.</p>
<p style="text-align: justify;">-Yo d’ese pozo vide salir un muerto…</p>
<p style="text-align: justify;">- ¿¡UN MUERTO!? – Me sorprendí. No lo esperaba.</p>
<p style="text-align: justify;">-                   Ajá. Y va mano. Pa las eliciones del cincuenta y cuatro, que pelió don Crisólogo con el Almirante, hubo por estos pagos un asáu muy famoso que hizo entonces el Tano Espadachini, el mesmo que luego puso el restaurán, al que asistieron, al asáu, digo, varios vecinos importantes de la zona, entre ellos don Vallier, el dueño ‘el boliche, que había donau todo el vino. Fue una fiesta lindaza, esa del festejo. Y algunos se pasaron un poco de la bebida, como el Lautaro, que fue a los tumbos hasta el pozo, a sacar unas botellas que había puesto a enfriar en un balde. El caso fue que por razones de equilibrio, en vez de subir el balde bajó el Lautaro de un solo saque. De cabeza cayó, pobrecito. Todos cráimos que había muerto augáu.</p>
<p style="text-align: justify;">- Entre los vecinos importantes que habían venido al asáu, estaba el dotor Morales que era’l médico ‘el pueblo. Hombre voluntarioso este dotor. En cuanto s’enteró del acidente consiguió una soga, bajó al pozo, y agarró al Lautaro q’estaba flotando así como había cáido, de cabeza, con las bombachaj infladas como globo, pero quieto y duro como una estaca. El Armindo y el Abelardo, que eran juertazos, lo sacaron a pulso con toda facilidá, pero no pasaba nada. El Lautaro parecía más muerto que angelito en velorio.</p>
<p style="text-align: justify;">-               Lo mesmo el dotor le hizo la respiración boca a boca, que es como si lo estuviera besando, pero con soplido, y le hizo masaje cardiáco, apoyandosé con fuerza en el pecho del Lautaro: ¡Era de verlo al dotor! Y al Lautaro, que de golpe largó un montón de agua por los hocicos, y se mandó un suspiro como de ánima en pena. Los asistentes al asáu aplaudían y brindaban, algunos ni se habían enteráu de nada. El dotor le dio una indición, y entre el Armindo y un cuñao, lo subieron al caballo y lo llevaron pa las casas.</p>
<p style="text-align: justify;">-               ¿Cómo, no se murió?</p>
<p style="text-align: justify;">-       Peresé. Ese día estuvo nel hospital; pasó la noche, pero  murió a la madrugada. Lo enterraron deseguida, por aquí, nel campo’el pozo. Cuasi en el mesmo lugar ande si había augáu. La mesma noche del entierro, como a las doce, el Tito y el Hugo, que estaban tomando algo en el boliche y comentando las novedades, sintieron un galope y un relincho, y al salir pajuera vieron quera el alazán del muerto, del mesmo Lautaro. El animal, relinchando y como encabritáu, se paró delante ‘el pozo, y siguió meta relincho. Estaba sacáu. Se paraba sobre las patas traseras y revoliaba laj manos.</p>
<p style="text-align: justify;">De golpe, patente ven que del pozo salía el muerto, montaba en el alazán y galopiaba hasta su rancho. No lo podían cráir, ¡habían quedado congeláus del susto!</p>
<p style="text-align: justify;">Dos mesej dispué, la viuda ‘el Lautaro quedó empreñada.</p>
<p style="text-align: justify;">No sé… ella dijo que el muerto la había visitado la noche que lo vieron salir del pozo y galopiar pal rancho.</p>
<p style="text-align: justify;">Cuando nació el gurí… ¡Palabra’ e Dios! ¡Era igualito al finao!</p>
<p style="text-align: justify;">………………………………………………………………………………………………</p>
<p style="text-align: justify;">No pusimos el criadero. El campo – y el pozo – todavía están allí.  Desde entonces, nunca se supo más nada de ninguno de los protagonistas de esta historia.</p>
<p style="text-align: justify;">General Pacheco, 31 de enero de 2012</p>
<p style="text-align: justify;">Juan C. Lavarello – Argumento: Hernán Horacio Rubio.</p>
<p style="text-align: justify;">-</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.juancarloslavarello.com/2012/01/31/e-l-p-o-z-o/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>1</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>

