ADIOS AL COMPAÑERO DE TRABAJO
A Norberto Panza, muerto en Rosario,
al llegar de Buenos Aires, el 29/7/88
No sé qué flores poner para tu muerte
porque tu vida
fue un desierto árido.
No sé qué palabras consolarían tu desencanto:
Tu sensación permanente de tristeza,
tu esfuerzo signado de fracaso.
Los años se amontonaron a tu alrededor
como una maraña de cardos;
luchaste, luchaste siempre
con el ácido en la boca,
sabiendo que tu lucha era inútil.
Pero no bajaste los brazos.
Pero no bajaste los brazos.
No sé qué flores poner para tu muerte,
porque en tu vida
sólo puse las flores de mi afecto;
diste y recibiste la amistad
- pero también te comieron el corazón los perros -
Adiós, Norberto Panza,
Adiós. Adiós, Norberto.
En mi recuerdo
Perdurará por siempre
tu sonrisa cansada de hombre bueno.
General Pacheco, 2/8//88