H I E D R A
Brinca, corre, sube
como verde sierpe.
Sus hojas de papel pintado
aman los insectos
y los soles ponientes.
Se ha aburrido del misterio de los caserones
y deambula en las galerías
de las casas sin estilo.
A veces se lamenta de no ser helecho o líquen
para reventar las piedras
de su aburrimiento.
Y corre carreras sin meta por los tejados
como un hato de gusanos ciegos
que quieren robarle a las tejas su paga de luz.
9/6/64-26/6/65