ANTIMATERIA POETICA (AÑO 1958)
Quisiera cantarte pues sé que no existes;
que vives tan sólo en mi imaginación,
que hablas sin palabras, y tus labios grises
rozan las murallas de mi corazón.
Gaviota de nube, en tu etéreo vuelo
desgranas pausada tus azules trenzas,
y cuando me miras – ojos añil/cielo -
¡No! Nada me digas: Ya sé lo que piensas.
En barca de espuma navego en el viento
oyendo el silencio de tu melodía;
borracho de luces te siento y me siento
manso de deseos, quieta el alma mía.
Y las cuerdas mudas taño sin sonido;
mil luces opacas me inundan de paz.
De celeste piélago me abandono henchido
a tus brazos leves, por siempre jamás.
Buenos Aires, 1958