Antigua poesía – ACOSTUMBRAMIENTO A LA CUARTA DIMENSIÓN
Todo es luz, cuando rompe la valla de lo insólito
y en el camino surge la piedra cuaternaria
que entrechoca alfombrando el paso del peregrino
en la vereda recta del rumbo acostumbrado.
Sí que es fácil saber si son vivas las flores
cuando se pasa a más del ritmo de las cosas,
cuando el gris se convierte en el blanco que alcanza,
y se aproxima a Newton la marca que hizo Einstein.
Se toca y ve, en los blancos cadáveres de tierra
las formas aún palpables, los resortes del miedo,
y la paz que nos une, y la unidad derrota
se alimenta de quanta y ritmo de fotones.
Y ya ni el café negro, ni las drogas heroicas,
ni la música misma, ni los olores ácidos
serán más necesarios. Ya cada cosa única
es en sí revelada, esencialmente hermosa.
Belgrano, (BsAs) 8/1/1965