ALGO SOBRE LOS DIEZ MANDAMIENTOS DE MOISES:
ALGO SOBRE LOS DIEZ MANDAMIENTOS DE MOISES:
1º-a) “Yo soy el Señor Dios Tuyo”¡PRESTEN ATENCIÓN; ENTIENDA EL QUE LEE; ENTIENDA EL QUE ESCUCHA:1º’b) “No tendrás otro Dios más que a Mí”:
Si tienes otro Dios, aún en el caso de que exista, te distraerás, y no podrás actuar con toda tu voluntad según Yo te lo indico. Si te distraes, malgastarás tus energías y perderás lel tiempo, que es algo precioso en la vida.
Y si no existen otros dioses, ¡mucho peor!
2) “No tomar el Santo Nombre de Dios en vano”.
El uso frecuente e irrespetuoso de ciertas palabras hace que se tomen cada vez con menos seriedad. Hay vocablos cuyo sólo sonido impacta. Por otra parte siempre se ha creído, especialmente en la antigüedad, que conocer y pronunciar el nombre de alguien da poder al que lo hace sobre el nombrado. (ver Borges “Los Cien Mil Nombres de Dios”).
3) “Acuérdate de santificar las fiestas”.
El ritual es fundamental para el aprendizaje y la práctica de toda disciplina. Si no se respetan los símbolos y no se practican los ritos en forma sistemática no es posible conservar los lineamientos
de una religión. El ritual sostiene y fortifica la fe. También, la “foi du charbonnier” de que hablan los jesuitas (Antonino Eymieu S.J., “El Gobierno de Sí mismo”) es imprescindible para que los elementos de su discurso sean fácilmente comprendidos. (San Pablo: “Justamente de ese Dios desconocido quería hablarles”).
4) “Honra al Padre y a la Madre:”
Reafirmando los postulados expuestos en los tres primeros mandamientos, aquí se destacan dos aspectos del tema: Primero, recordar el simbolismo y el sentido de autoridad de Dios que tiene la familia, y en segundo lugar (y esto atañe directamente al hombre), preservar a la familia como institución o célula social, para la conservación de la especie humana. Este es el primer mandamiento que se refiere específicamente al hombre.
5) “No matarás”:
Elemental. Es el más importante de los mandamientos. Si se destruye el hombre, no hay más hombre. Si no hay más hombre, esta ley se hace absolutamente innecesaria. Esta importante ley tiene un sentido amplio, que abarca y comprende todo tipo de daño o lesión, mutilación, castración, etc.; en fin, todo lo que afecta o pueda afectar a la conservación de la especie.
6-a) No fornicar: “Fornicar: “Fornicar: Tener coito fuera del matrimonio”.
6-b) No cometer adulterio:
Esta es otra indicación en pro de la conservación de la especie. Sabemos que el instinto o impulso sexual es el más fuerte requerimiento de la naturaleza, en todas las especies vivientes. Incluso hay quien asegura que en una mente sana no existe el impulso tanático (en contraposición con el erótico) (ver R. Hubbard, “Dianética”). El impulso sexual, como todo impulso o tendencia en la conducta humana, debe ser canalizado. Es parte de la didáctica. Que el hombre se reproduzca, es bueno. Pero que lo haga indiscriminadamente, puede resultar peor que no hacerlo. El contacto sexual produce hijos. Estos hijos, si carecen de padres que se responsabilicen por ellos, no serán adecuadamente alimentados, cuidados, etc., y si sobreviven, quizás no estén en condiciones de engendrar hijos sanos, física o espiritualmente.
En otro sentido, el cónyuge que se ve engañado, tiende naturalmente a guardar rencor al engañador, y la relación de la pareja, por lo general, se estropea en forma definitiva.
Otro problema es la salud. Si uno de los cónyuges tiene relaciones sexuales extramatrimoniales con alguien portador de alguna enfermedad de transmisión venérea, corre el riesgo de contagiarse y contagiar a su pareja, con los daños consecuentes.
Si la adúltera es la mujer, corre el riesgo de quedar embarazada de un hijo que no es de su marido, y que es posible que éste no quiera mantener. Esta situación puede tener mil variantes diferentes.
En los pueblos primitivos que se establecían por vez primera en un determinado lugar, la poligamia o poliandría era prácticamente imprescindible en los primeros tiempos. Luego, generalmente su práctica se susspende o se abandona, como en el caso de las comunidades mormonas. (Igl. de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días).
El incesto es una práctica prohibid en todas las culturas, porque va fijando los caracteres degenerativos de la especie, y una especie degenerada es débil, y muere. La homosexualidad es aborrecida en el Antiguo Testamento, y en algunas otras culturas, aparte de la judeocristiana, en razón de que no produce descendencia. La pareja homosexual es, en este caso y a este efecto, estéril.
Por otra parte, el homosexual promueve ese tipo de tendencia. Si esta práctica se extiende, la especie humana terminará por extinguirse.
Otra práctica que es prohibida (si bien con excepciones) por las distintas religiones judeocristianas, es el matrimonio entre consanguíneos, por las mismas razones que la endogamia y el incesto. Todas las culturas primitivas generalmente tienden a la exogamia. Se entiende que no se considera “primitiva” a la cualtura egipcia, de la línea de los Tolomeos.
Las parejas homosexuales no deben adoptar hijos. Hacerlo implica ir formando individuos con una mentalidad nociva para el buen desarrollo y evolución de la especie humana.
La homosexualidad no es peligrosa en sí, sino hasta aconsejable en ciertas instituciones como la carrera de las armas, donde favorece el “espíritu de cuerpo”, y conjuntamente se desarrollan actitudes paranoides propias de esta actividad.
7º “No hurtar”:
No robar, actuar honestamente.
Este mandamiento es obvio. La aprimera reacción de quien descubre el robo, la reacción instintiva, es matar al ladrón. El robo, especialmente el hurto, o el hurto con engaño (la estafa, el abuso de confianza) produce en el ser humano gran indignación. Puede llevar a la muerte del ladrón o de la víctima, por causas que van desde el homicidio hasta el ataque cardíaco, de lo que se infiere que lo que más ofende al hombre es ser engañado, tomado por tonto.
Riesgo de muerte, por cualquier motivo que ésta sea generada, es riesgo de extinción para la especie humana.
8º “No levantar falso testimonio ni mentir”.
Otro mandamiento que tiende a la cohabitación pacífica entre los miembros de la especie humana. Una conducta transparente no da lugar a malos entendidos, que pueden terminar en agresiones que lleven a la muerte de uno o más individuos. La mentira tiene muchos grados, y hasta puede ser considerada un arte, pero todo depende de una cantidad de situaciones , circunstancias y mil factores más, que alcanzarían para confeccionar un tratado. Baste dejar sentados estos principios por el momento.
9º) “No desearás la mujer de tu prójimo”:
a) Este mandamiento no es sólo para el hombre. En la actualidad, debe interpretarse: “No te meterás con el cónyuge o la pareja de tu prójimo”.
b) ¿Quién es tu prójimo?
c) Para decirlo en una forma sencilla, el mandamiento de referencia tiene directamente que ver con el sexto, y no es necesario explicar lo de “la mujer, o la mula, o la túnica de tu prójimo”. En la fecha en que se redactaron estas “tablas” la mujer era poco menos que un objeto. El mundo era de los hombres.
10) “No codiciarás los bienes ajenos”.
Si bien este mandamiento parece redundante, en realidad tiene que ver con todos los anteriores, y es quizás el que más deba ser cuidado, y sobre el que más deba reflexionarse. La codicia es la razón primera de muchísimos crímenes en este mundo.
Finalment, espero haber aclarado algunos puntos sobre las tablas de Moisés, que si bien algunos dicen que le fueron dictadas por Dios, otros las lremiten al Código de Hammurabi, compuesto ochocientos años antes.
DOS DE DICIEMBRE DE DOS MIL CINCO.