TODO ES CULTURA (Último programa de televisión, diciembre de 2001)

Quiero agradecer los mensajes recibidos para Navidad, y a mi vez retribuirlos, agregando los mejores augurios para el proximo año. Nos quedan tres días de 2001, y a partir del 2002, toda la vida por delante. Hoy voy a contar la historia de un hombre que cultivaba un bonsai, y para mejor protegerlo lo guardó en una vitrina. Ustedes saben que para que el bonsai quede enano hay que ir cortándole las raíces, y que cualquier ser vivo al que se mete en una vitrina comienza a asfixiarse, sea un árbol, sea una persona, o un conjunto de personas, como un país, por ejemplo.

Hemos tenido un gobierno que nos trató como a un bonsai. Nos fue cortando las raíces, y nos privó del aire que necesitábamos para desarrollarnos sanamente. Afortunadamente, ese gobierno cayó, pero no por el capricho impaciente de un grupo militar, sino por la fuerza avasalladora de un pueblo sano y voluntarioso, al que le fue facil voltear al bonsai que estaba totalmente debilitado por la carcoma de su propia ineptitud, y presionado por intereses económicos externos que, como fuertes vientos, trataban de quebrar sus ramas exangües.

Esta vez salió TODO el pueblo a la calle. El desocupado, el obrero que no cobró su salario, el empresario al que se le cortaron los créditos, el que no pudo hipotecar su casa para pagar sueldos, y el que no pudo pagar su hipoteca, o su alquiler, y quedó en la calle. Salió el ama de casa, el profesional, que vio convertido su trabajo en un comercio infame, y se siente usado, el discapacitado, el enfermo o el anciano que necesitan imperiosamente determinado medicamento o droga para salvar su vida, el policía que fue obligado a reprimir a quien pensaba como él, y vio herido su cuerpo y sus sentimientos a través del desgarro de un uniforme que él mismo tuvo que pagarse.

Ahoria quiero hacerles llegar mis deseos concretos para 2002, y en adelante, que creo que han de coincidir con los de todos ustedes:

Deseo con toda la fuerza de mi alma:

* Un país en el que haya paz, en el que los hombres se entiendan, y a todo nivel, especialmente el político, colaboren para que las cosas salgan bien.

* Un país en el que haya trabajo, en el que los empresarios se pongan de acuerdo para abrir bocas de empleo, en base a una mayor producción, para obtener un margen moderado de rentabilidad y basar sus ganancias en muchas ventas y poco margen, que es lo que ha llevado adelante a las grandes economías del mundo.

* Un país en el que los financistas dejen de pensar sólo en ordeñar la vaca, sin darle antes de comer, que comprendan que cuanto más se va exprimiendo un fruto se obtiene menos jugo; recordarles que si bien uno de los platillos de la balanza tiene una importante pesa que se llama Capital, el otro sostiene otra no menos importante, y yo diría que fundamental, que se llama Trabajo. Sin éste, aquél no existe. Los latinos dicen “Nihilo nihil fit”, yo, simplemente quiero recordarles que no se olviden de la gallina de los huevos de oro.

* Un país en el que haya seguridad, en el que se pueda salir tranquilamente a la mañana para ir a ganar el pan, decirle a la mujer de uno “vieja, alcanzame el portafolio, o alcanzame las herramientas que tengo que ir a laburar” y no “vieja, alcanzame el treinta y ocho que voy a ver qué consigo hoy”. Un país en el que si uno sale a la mañana tenga la seguridad de regresar a la tarde, o de regresar y encontrar su casa enterita y con su familia adentro, pero tranquila y feliz, no con un sujeto que los tenga a todos encerrados en el baño a punta de pistola.

* Un país en el que haya cada vez menos barrios cerrados con alambre de púas,  en el que la gente pueda comunicarse libremente, sin pretender nadie avasallar el lugar del otro. No una utopía romántica. Una necesidad urgente, porque el próximo paso será que nos devoremos unos a otros, como ya estamos empezando a hacer. Un país sin saqueos, sin tantos barrios privados, pero también sin tantos pobres barrios privados de todo. Un país con justicia social.

* Un país donde la salud sea privilegiada, donde haya sanatorios pagos, pero los hospitales sean gratuitos; un país donde la educación se considere como la herramienta fundamental para preparar al nuevo ciudadano, se insista en las raíces cívicas y democráticas, y no se desvalorice el sentido de nacionalidad ni se trasculturice al pueblo so pretexto de modernización. Estamos en la era de la globalización, sí, pero no por eso debemos olvidar que somos argentinos, que tenemos una patria por la que murieron – hasta hace poco – muchas personas de diferentes banderías y credos. Pero todos argentinos.

* Un país en el que puedan convivir todos los credos, y en el que el respeto por las ideas del otro sea el primer postulado a la hora de sentarse a la mesa de los acuerdos. Un país en el que los tres poderes sean totalmente independientes, especialmente el poder judicial, ya que se debe tener profunda conciencia de la responsabilidad que le compete, y lo que eso significa.

* Un país en el que los medios sirvan para informar, eventualmente para formar, pero jamás para deformar la opinión pública, y a veces atentar contra principios que justamente para los medios de comunicación deberían ser sagrados, teniendo conciencia de la enormidad de su fuerza y de su alcance.

Por último, deseo para todos nosotros un gobierno que se preocupe seriamente para facilitar todas estas cosas, sin tomar esta situación que estamos viviendo como la victoria de una parcialidad política. Olvidemos diferencias de todo tipo. Colabore, Señor Presidente con nosotros, que todos nosotros colaboraremos con usted. El cacerolazo terminó, así como los piquetes. Pero las cacerolas y los neumáticos están siempre allí, al alcance de la mano

Para alcanzar la cumbre de la montaña, hay dos caminos. Uno que sube y sube; es difícil, pero se llega. Si tomamos el que baja y baja, que es el más fácil, vamos derechito al pozo. Pensémoslo.

¡FELIZ AÑO NUEVO!

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This entry was posted on Friday, July 4th, 2008 at 8:18 am and is filed under Programa de Televisión. You can follow any responses to this entry through the RSS 2.0 feed. You can leave a response, or trackback from your own site.

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