EL BERRETIN
EL BERRETIN
El “Púa” Martín
calzó el botín,
caló el bombín,
y al berretin
de algún patín,
rajó al festín
rumbo al “Dublìn”
(piringundín
de Chorroarín).
Un copetín
lo entonó al fin,
cuando el violín
lloró sin fin,
y el cornetín
dio su latín
hasta el confín
del aserrín
del cafetín.
Junó un budín
piolín, piolín,
boca carmín,
propio un chupín;
que salió al fin
de un camarín.
¡Un querubín
de gran postín!
“Soy un piolín”
-dijo Martín-
“¡Se me hizo al fin!”
Y con esplín
le hizo al budín
un guiño afín.
Le parló al fin
“Que patatín…”
y el querubín
blandito al fin
cual tallarín,
con un mohín
su corbatín
besó sin fin…
Todo el fondín
miró a Martín;
un mandarín
-jodón al fin-
reía sin fin
y daba fin
a un copetín
de vitoquín.
Decía el violín
Su retintín
cuando el flautín
cantó sin fin,
y aquel budín,
aquel chupín,
se sacó al fin
el peluquín,
y dijo: “¡plín!”
“¡soy un trabín!”
Ahora Martín
Lleno de esplín,
vaga sin fin
por el confín
de su jardín;
lee el boletín,
vé el clima afín,
planta un jazmín,
evoca, al fin
aquel budín,
¡y se da fin
con su espadín!
JUAN CARLOS LAVARELLO, (El Peladín), Gral. Pachequín, 28-6-06. Rintintín.