ALGUNOS SONETOS
Soneto
Despierta el día, y en la madrugada
comienza el astro a despejar el cielo,
y mi alma ansía concretar su anhelo:
Hacer feliz a la mujer amada.
Llega el ocaso, y mi ardoroso celo
no encuentra la respuesta, y le demando
que me explique el por qué, el cómo y el cuándo
podré hacerla feliz cual me desvelo.
La noche cubre con su negro velo
nuestro reposo dulce, serenando
mis inquietudes y mi desconsuelo;
y su respuesta, cual música sonando
en mis oídos, me devuelve el cielo:
“Ya me has hecho feliz, me estás amando”.
**********
UN SONETO
Una mirada de tus ojos negros
quisiera. Ambiciono solamente
un gesto, una señal inteligente
que me diga que sabes que te quiero.
Por decirte mi amor que en vida muero
sin una sola vez que pueda verte,
y sin dejar por eso de quererte
apasionadamente desespero.
Hora tras hora acecharé tu paso
atormentado por las amarguras
de imaginar que es todo un por si acaso,
y escribiré con la pasión más pura,
lo que no fue, la negación más dura,
ya que nuestro romance fue un fracaso.
**************
OTRO SONETO
He sembrado el amor; tengo tu rosa.
Tus caricias son pájaros brillantes;
he besado tus labios anhelantes,
y desnudé tu piel, mujer hermosa.
Penetré tu perfume: Fulgurantes
llamaradas de amor hallé en tu pecho;
la furia del volcán, frescor de helecho,
intimidades tiernas y fragantes.
Me sentí emperador de tu belleza,
poseedor de las llaves del abismo,
mas un detalle me dejó muy serio:
Tengo tu rosa, pero con tristeza
comprobé que, embriagado de mí mismo,
no supe penetrar en tu misterio.
*****************
TERCER SONETO
La antorcha que el amor quema en mi pecho
ilumina tu imagen adorada,
y enciende tu sonrisa y tu mirada
que enardecenmi anhelo insatisfecho.
Yaciendo insomne en solitario lecho,
disfruto al evocarte, bienamada,
sabiéndote feliz y enamorada,
a tristezas y celos los desecho.
Pero soy prisionero del despecho
y de la angustia más acongojada
consciente de que queda largo trecho
de noche, hasta llegar a la alborada
en que regreses, y que yo aprovecho
lanzando a vuelo mi mente apasionada.
*************
NECESARIA
Sin saberlo, te hiciste necesaria,
como parte integrante de mi vida;
vibración fulgurante y sostenida,
bocanada de amor, extraordinaria.
Sin pensarlo pusiste la ternura
que mi vida añoraba desde antaño.
Te amé sin proponérmelo, ni engaño.
Solamente aspirando tu dulzura.
Ahora en la trampa de tus labios rojos,
de tu palabra y de tu pensamiento,
no resisto el encanto de tus ojos.
Y prisionero de tu encantamiento
veo deshecha mi vida, y sus despojos,
hechos humo, borrarse con el viento.
****************
SONETO LEVEMENTE KITSCH
Guardo un soneto en mi interior venero
que demora en salir, que se atraganta;
tengo un nudo de amor en la garganta
que me impide decirte que te quiero.
Tengo un suspiro tierno, y un postrero
adiós, que se retarda en la mirada
cuando te dejo, y una esperanzada
inquietud cuando tu retorno espero.
Pienso entonces mil veces qué decirte,
de qué manera dulce y delicada
desnudar hasta el fondo mi secreto:
¡Y sólo se me ocurre el escribirte
mi fogosa pasión desesperada
en los catorce versos de un soneto!
************